Un legado de fe, historia y resistencia desde 1773
San Roque, en la provincia de Corrientes, no es solo una localidad; es un testigo silencioso de la historia argentina, un pueblo cuyas raíces se hunden en el siglo XVIII. Su relato fundacional está marcado por la fe, la estrategia y la perseverancia, elementos que forjaron su identidad única.
La historia de San Roque comienza oficialmente el 11 de octubre de 1773. La intención original era celebrar la fundación el 16 de agosto, día de su Santo Patrono, San Roque de Montpellier. Sin embargo, la ceremonia se vio frustrada por la hostilidad de los pueblos originarios que habitaban las márgenes del río Paraná, obligando a un retraso de casi dos meses.
El sitio elegido para el asentamiento fue el estratégico "Paso de Blas" (o Paso San Blas), ubicado en la margen izquierda del río Santa Lucía. La fundación fue un acto de colaboración entre el poder civil y el eclesiástico, liderado por el Lugarteniente de Gobernador Juan García de Cossío y el cura rector Dr. Antonio de la Trinidad Martínez de Ibarra.
San Roque es, junto a la Capital, uno de los pocos departamentos correntinos que conserva su Acta Fundacional.
Veintidós familias españolas constituyeron el núcleo inicial. Su primer acto fue erigir una modesta capilla, que rápidamente se transformó en el corazón espiritual de la región. Tal fue su importancia que, hacia 1782, el naturalista y escritor Félix de Azara la mencionó en sus memorias como una de las cuatro parroquias de españoles en Corrientes, cuyo curato abarcaba vastas extensiones que incluían futuras ciudades como Goya y Curuzú Cuatiá.
La ubicación geográfica de San Roque, en el cruce de viejos caminos de posta, la ligó intrínsecamente a los grandes acontecimientos nacionales. El momento más dramático de su historia llegó en 1865, con la invasión paraguaya al inicio de la Guerra de la Triple Alianza.
Ante la ocupación de la ciudad de Corrientes, el gobernador Manuel Ignacio Lagraña se vio forzado a trasladar la sede del gobierno. San Roque se convirtió, por unos meses, en la Capital Provisoria de la provincia. Este rol estratégico la transformó en un punto clave de apoyo logístico y refugio para las tropas argentinas.
La casona que albergó al gobierno de Lagraña, ubicada a cien metros del templo, es hoy un Monumento Histórico que, aunque en ruinas, se preserva con un tinglado protector, testimonio tangible de aquellos días de incertidumbre y resistencia.
San Roque atesora un patrimonio arquitectónico y cultural de incalculable valor. El antiguo templo de 1783, construido con barro apisonado en un estilo que algunos comparan con la "muralla china", fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1968 y hoy funciona como Museo de Arte Sacro y Antigüedades Correntinas.
Este museo alberga verdaderos tesoros, como imágenes religiosas talladas por manos guaraníes del siglo XVIII, candeleros dorados, biblias antiguas y objetos de la Guerra de la Triple Alianza.
Es el único templo en Argentina ubicado en un ángulo interno de la plaza principal (Plaza Libertad), y es el segundo con mayor cantidad de tumbas con lápidas de mármol en su interior.
La vida del pueblo, elevada a la categoría de Villa en 1825 y con su municipalidad creada en 1867, se desarrolló históricamente en torno a la ganadería y la agricultura. Hoy, San Roque equilibra su rica herencia con los desafíos de la modernidad, manteniendo viva la llama de su pasado como pueblo guardián de la provincia de Corrientes.
11 de octubre de 1773. Día del Santo Patrono: 16 de agosto.
Centro-oeste de Corrientes, sobre el histórico "Paso de Blas" del río Santa Lucía.
Templo declarado Monumento Histórico Nacional en 1968.